Lo que en un principio les alimentaba la ilusión a 200 familias de tener una vivienda digna y además aparentaba ser la solución a una crítica situación social, termina generando más dificultades para los habitantes de los apartamentos del barrio San Sebastián de Manizales, pues todo es una quimera, toda vez que sus sueños están en el aire y la depresión consume sus vidas.
“No es entendible cómo, en un Estado Social de Derecho, la Administración Municipal no tenga sentido común para comprender que las personas a quienes les adjudicaron los apartamentos del barrio San Sebastián, no tenían capacidad de pago para hacerse a deudas que superan los 10 millones de pesos; por su misma condición de extrema pobreza”, afirmó el Vocero del Partido Político MIRA, Armando Ramírez.
“Hoy, varios años después, los remates de los inmuebles, a precios extremadamente bajos, están al orden del día, pues la imposibilidad material de las familias para pagar 180 mil pesos mensuales, genera atrasos en sus pagos, procesos ejecutivos que terminan en remates judiciales y la inaccesibilidad de estas personas a tener más subsidios que reparen el daño actual: el quedarse sin la vivienda”, enfatizó el Abogado Armando Ramírez.
Para el Vocero del Partido Político MIRA en Caldas “la situación de crisis económica se demuestra, con tan solo hacer recorrido a las facturas de servicios públicos domiciliarios de los últimos dos años, puesto que allí se entiende la magnitud de la situación problemática económica que afecta a estos habitantes que sólo esperan la orden judicial, para entregar lo que una vez soñaron”.
“Si se hubiese aplicado el principio de solidaridad constitucional dentro de la órbita del Estado Social de Derecho, se habría detectado que el lugar de donde fueron sacadas estas familias, permitía entender y deducir su nula capacidad de pago; ahora, es necesario solicitar investigaciones ante los Órganos de Control Nacionales y Reparaciones a través de acciones Judiciales”, puntualizó Ramírez Olarte.