Con ocasión del cobro de la contribución de valorización en Manizales, por causa de las obras que se financiarán parcialmente por este mecanismo, denominadas la «Paralela Norte», los propietarios de predios ubicados dentro de la zona de influencia de las mencionadas obras y que a su vez tienen que pagar esta contribución, han empezado a manifestar su inconformismo por considerar que el valor de la contribución, excede la capacidad de pago.
Frente a lo anterior, el Concejal por el Partido Político MIRA Manuel González Hurtado, manifiestó que, «desde que se debatió el Plan de Desarrollo para el municipio a mediados del 2012, expresé, “que hay alternativas distintas a la valorización para financiar las obras que se van a realizar en la ciudad; como por ejemplo, los recursos a los que se puede acceder del Gobierno Nacional por una correcta implementación del Sistema Estratégico de Transporte, no siendo necesario de esta manera gravar a los manizaleños».
No obstante lo anterior, según el Concejal González Hurtado, «el municipio optó por financiar las obras, imponiendo la valorización a los manizaleños, lo cual permite realizar un cuestionamiento en torno a la justicia de este mecanismo, en la medida en que las obras, calculadas en más de 40 mil millones de pesos, aproximadamente, el 70% lo aportarán los propietarios o poseedores de los predios, a través de la valorización, y el 30% restante el municipio con sus recursos propios».
Finalmente, González Hurtado, puntualizo: «la facturación de la valorización tal y como se está realizando en Manizales, es irregular, puesto que no fue directamente el Concejo de la ciudad quien definió los criterios del cobro, sino el INVAMA unilateralmente, sin que los manizaleños, ni los Concejales hubieran tenido la oportunidad de realizar el respectivo control».
Manuel González Hurtado, quien este primero de octubre radicará su carta de renuncia a la Corporación Edilicia, para aspirar a la Cámara de Representantes, afirma su radical inconformismo, por la forma como se ha diseñado este gravamen que afectará notoriamente el bolsillo de más del 60% de la población manizaleña.