La concejal del movimiento Mira en Ibagué hace sus descargos.
«Nosotros no repartimos tejas de zinc, ni cemento o arena, tampoco tamales o lechona para conseguir votos».
La lista obtuvo 13.759 votos y disminuyó con respecto a las elecciones de 20006 cuando llegó a 17 mil sufragios. Agrega que la maquinaria política de otros partidos influyó en la disminución del caudal. «La maquinaria nos molió, fue arrolladora», dice.
Para Ramos, lo importante de todo esto es que los votos obtenidos son transparentes, de seguidores que van en busca de un proyecto político. «Son votos de conciencia ciudadana», afirma.
Señala que el proceso electoral fue duro, difícil y destacó las votaciones de la U y el conservatismo. «Esos son partidos muy bien posicionados, además tuvieron el respaldo del Presidente Uribe pues la gente votaba porque sabía que de esa manera apoyaban al Presidente».
En medio de todo, Erika Ramos señala que el movimiento Mira es un partido nuevo con muchas posibilidades de crecer. «Somos nuevos, estamos vivos para las futuras contiendas políticas del país y el departamento», asegura.