En este ejercicio de la democracia que acabamos de realizar nos dejó satisfacciones como el trabajo en equipo, organización, sentimiento Miraísta, vocación política, etc., todo encaminado a obtener resultados como efectivamente lo logramos.
Es un motivo para continuar MARCANDO EL RUMBO, que no se detenga la marcha emprendida y ahora con mayor esfuerzo y dedicación para la verdadera contienda electoral. Es por ello que de la experiencia que nos deja la CONSULTA POPULAR, debemos pensar en cómo defender nuestros votos.
Por qué? 1. En varios puestos de votación no les fué permitido el ingreso de los testigos electorales a la hora de la instalación de las urnas. 2. En las distintas mesas abundaban los tarjetones de los partidos pero para MIRA eran muy pocos. Al hacerle la observación al Registrador Municipal, manifestó que él había dejado un «remanente», por qué precisamente nuestros tarjetones? 3. En varios puestos ocultaron uno de los tarjetones y sólo entregaban uno, impidiendo a los electores ejercer el derecho, al hacer la reclamación, manifestaban que éramos cansones. Y posteriormente la policía optó de una forma no amable a sacar a los testigos. 4. Jurados preguntándole a nuestros electores en forma repetitiva e insinuante: ¿ Ud. está seguro que va a votar por ese Movimiento? 5. Jurados al momento de recibir la C.C. del elector de inmediato los inscribía en la planilla del partido liberal, al manifestarle que era por la CONSULTA DE MIRA le respondían “de malas porque ya le tocó marcar estos tarjetones” 6. Electores que fueron inducidos por los jurados a recibir tarjetón por Presidenciales impidiéndoles votar por MIRA, 7. Los jurados no firmaban los tarjetones de MIRA, al reclamarles, el Delegado del Registrador manifestó que sí queríamos los sacaba y los quemaba y no los contaba.
No podemos permitir que nos vuelva a ocurrir todo esto. Es importante que en las posteriores elecciones, se solicite la inclusión por lo menos de un MIRAÍSTA como jurado principal en cada una de las mesas de votación. En cambio de actuar como testigos mejor lo haremos como jurados, asi impediremos la corrupción al interior de los jurados, además los jurados nos encargaríamos de recoger los resultados. Y para las reclamaciones: designaríamos un coordinador por cada puesto de votación.
En nuestro caso, es posible cubrir el número de mesas, pues para cada una se dispuso de un testigo electoral, además de un coordinador para cada puesto. Y si en otros lugares no existe el recurso humano, estamos a tiempo de conseguirlo y prepararlo. No podemos dejar que nos sigan manipulando nuestros votos.